INTRODUCCIÓN
Después de la pérdida dentaria, los procesos alveolares edéntulos se ven afectados por procesos de reabsorción severos e irreversibles. La atrofia relacionada a la reabsorción del mismo causa una pérdida en volumen del hueso vertical, con progresiva neumatización del seno maxilar lo que lleva a una reducción del espacio, dejando altura inadecuada para la colocación de implantes(1-4). Existen procedimientos como la elevación de seno el cual esta destinado a incrementar la dimensión vertical ósea en el maxilar lateral5 para así poder hacer posible la colocación de implantes(4,6,7).
Una de las complicaciones más frecuentes durante este procedimiento, es la perforación de la membrana de Schneider (35%) (8-12).Esto está relacionado al desarrollo de secuelas post-quirúrgicas como: infección crónica, edema, sangrado, dehiscencia, pérdida del material de injerto, o disfunción fisiológica del mismo(13,14). La presencia de septos intrasinusales ha sido mencionada como la segunda causa de perforación de esta membrana (22%) (15).
Los septos del seno maxilar son barreras de hueso cortical que dividen el piso del seno en múltiples compartimientos(16).
Pueden ser definidos como una formación de hueso cortical dentro del seno maxilar, con forma de arco y que se pueden originar de la pared inferior o lateral del seno maxilar, pudiendo a su vez, dependiendo de su tamaño, dividir el seno maxilar en dos o más cavidades(17-21).
La presencia de septos en el seno maxilar se puede explicar como un fenómeno resultante del desarrollo de los maxilares o producto de una irregular neumatización por pérdida prematura de piezas dentarias(2), además han demostrado tener prevalencia y localización variable, así como de difícil diagnóstico radiográfico(22).
Por lo tanto, el objetivo de esta revisión es analizar la literatura publicada en las bases de datos PubMed, Scopus, Web of Science y ScienceDirect en relación a la prevalencia, localización y tamaño de los septos en el seno maxilar.
CLASIFICACIONES PROPUESTAS
El piso del seno maxilar esta dividido en 3 compartimientos: anterior, medio y posterior(17).
Estas tres secciones en el piso son regularmente marcadas por las crestas elevadas, algunas veces para distinguir los septos, estas corresponden a 3 periodos definidos de actividad dental, separadas por intervalos de tiempo.
La parte anterior corresponde al lugar de erupción de los dientes deciduos, y es la porción de los premolares; La segunda parte corresponde a la erupción del primer y segundo molar permanente, y la parte posterior corresponde a la erupción de los terceros molares.
El origen de septum es totalmente dental, y es debido a la persistencia de las particiones intermedias cuando el resto del piso óseo se hunde entre las raíces durante la erupción dental, llevando a la localización del septum entre las raíces de los dos dientes adyacentes.
Krenmair, realizó otra clasificación en la cual dividió los septos en 2 tipos: el primario naciendo del desarrollo del maxilar y los secundarios que se originaban por la neumatización irregular del piso del seno después de la pérdida dental(1).
Diversos estudios han utilizado con mayor frecuencia la clasificación propuesta por Underwood, sin embargo es conveniente analizar en conjunto la localización de los septos para evaluar las posibles razones de su formación.
PREVALENCIA DE SEPTOS EN EL SENO MAXILAR
La prevalencia puede ser evaluada de acuerdo al número de pacientes y al número de senos maxilares revisados. (Tabla I)
Tabla I
Prevalencia, Localización y Método Diagnóstico. (RP) Radiografía Panorámica (CBTC) Tomografía Computarizada

De acuerdo al prevalencia en pacientes va desde 21.58%(11), a 66.7%(17). En cuanto al número de senos maxilares evaluados, existen variaciones significativas en los porcentajes, siendo el menor de 13%(5), y el mayor de 74%(18).
El número de septos encontrados son proporcionales al tamaño de muestra. La menor cantidad registrada fue de 13 septos(3) así como la mayor cantidad consistió en 307 septos(11).
La prevalencia tiene resultados variables, la población donde más se encontraron corresponde a la analizada por Shibli(11), donde realizo un estudio en Brasil para evaluar la presencia de septos por medio de radiografía panorámica.
LOCALIZACIÓN Y ALTURA
Otro investigador observó que la localización de los septos dentro del seno es similar en los individuos, debido a su desarrollo en tres diferentes momentos de la erupción dental(17).
De acuerdo a su clasificación los septos tienen una prevalencia mayor por la región media(8-12,19,20) por la región anterior(2,3,18) y por ultimo la región posterior de los senos maxilares (17,23,24).
Diversos autores solo consideraban los septos que midieran mas de 2.5 mm (3,8,10,12,19). Palma fue el único en considerar los septos con altura mayor a 4 mm(21).
La primera altura reportada fue de 6.4 mm a 12.7 mm(17). Ulm encontró una altura promedio de 7.9 mm, lo cual se encuentra dentro de lo reportado por Underwood(3).
Otros científicos midieron los septos encontrados en 3 zonas, la lateral, central y posterior encontraron valores similares(8,12), sin embargo las mediciones de Kim resultaron más altas. González Santana registró medidas entre 2.5 a 6 mm(19) y Maestre-Ferrín reportó un promedio de 4.9mm(20).
Algunos autores concluyeron que cuando comparaban los septos en áreas totalmente edéntulas con septos de edéntulos parciales, encontraban valores más altos en altura y frecuencia que en áreas parcialmente edéntulas(1,2,8,10,12). Otros determinaron que la prevalencia de septos no tiene relación con la edad y sexo de los pacientes, pero si existe diferencia con el tipo de edentulismo total o parcial(11,21,25,26)
MÉTODO DE OBSERVACIÓN
Entre los diferentes métodos diagnósticos y observación, se utilizaron la radiografía panorámica, tomografía computarizada, además de procedimientos en vivo ó en cráneos disecados.
Underwood fue el primero en realizar un estudio de septos en cráneos disecados realizando un corte a nivel del seno maxilar(17). Posteriormente Ulm realizó un estudio observacional durante procedimientos de seno maxilar(3). Un año después introdujeron la tomografía computarizada como método de diagnóstico por Lugmayr(5).
Krennmair evaluó la prevalencia de septos en 165 pacientes por medio de tomografías computarizadas y radiografías panorámicas, dividiéndolo en tres grupos, donde comprobaron que la tomografía computarizada permite obtener imágenes en alta resolución de estructuras óseas delicadas y puede ser considerado como el método de elección para la observación de septos en el seno maxilar(1).
En 1999, Krennmair realizó otro estudio utilizando un grupo de 97 pacientes, el cual fue dividido en 4 subgrupos y se analizaron por diferentes métodos diagnósticos, después compararon el número de septos encontrados por medio de radiografías panorámicas con los detectados durante el procedimiento quirúrgico, concluyeron que las radiografías no son el método diagnóstico ideal, ya que lleva un falso diagnóstico en 21.3% de los casos(2).
En el 2002, Velásquez Plata utilizó la tomografía computarizada para analizar 312 senos maxilares, realizando cortes axiales de cada sección para medir la altura de los mismos(12). Kim realizó un estudio similar con menos cantidad de senos 200, utilizando el mismo método que Velásquez Plata(8). Ambos obtuvieron valores similares en la prevalencia de septos con un 24% y 26.5% respectivamente.
González Santana evaluó la prevalencia de septos en radiografías panorámicas y tomografías computarizadas de 30 pacientes donde comparó los resultados de las dos pruebas diagnósticas y encontraron que las radiografías panorámicas daban un falso diagnóstico en un 11.8% de los casos(19). Posteriormente Shibli analizó 1024 radiografías panorámicas de pacientes totalmente edéntulos, lo dividió en género y edad, para buscar diferencias estadísticas, sin embargo no se observó ninguna(11). Koymen y Lee utilizaron la tomografía computarizada en 205 y 204 pacientes respectivamente encontrando diferencias significativas con los tipos de edentulismo(9,10).
En 2011, Hernández Caldera estudió 65 huesos al igual que Underwood y dividió el piso del seno en 3 regiones(18). Maestre-Ferrín comparó las radiografías panorámicas contra las tomografías computarizadas(20). Sin embargo concluyó que las radiografías pueden llevar a un falso positivo y un falso negativo en casi la mitad de los casos. Palma utilizó la tomografía computarizada para evaluar la presencia de septos, la muestra consistió en 300 muestras obtenidas de consulta privada(21). Lo dividió y estatificó por año y género y concluyó que la presencia de septos y su localización no tiene relación con la edad y el sexo.
De las pruebas diagnósticas, la tomografía computarizada de haz cónico (CBTC) es la prueba diagnóstica más confiable para detectar la presencia de septos(7,27-30). Diversos estudios compararon las radiografías panorámicas contra la tomografía computarizada y se encontró que éstas tienden a tener mayor distorsión que la tomografía, por lo que la CBCT se convierte en el método diagnóstico más efectivo para analizar lo septos.
CONCLUSIÓN
La presencia de septos ha sido reportada como la segunda causa de perforación durante procedimientos de elevación de seno. Para evitar complicaciones durante la etapa quirúrgica se realiza un análisis minucioso de la zona previo al procedimiento. Los septos tienen una prevalencia de 13 a 74.5%, siendo más comunes los de localización media con altura que oscila de 2.5 mm a 7 mm y además son de difícil diagnóstico radiográfico, por lo que es conveniente realizar una CBCT para realizar un correcto análisis de las estructuras del seno maxilar y así modificar el abordaje quirúrgico a realizar.
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